La falta de gasolina se mantiene en el estado Falcón, incluso, en aquellas bombas donde se expende a precio internacional, donde conseguía combustible con facilidad y sin cola.

Los conductores refieren que tienen que cazar la gasolina para poder llenar sus tanques. Omar Acevedo, taxista de Punto Fijo, destacó que anteriormente llenaba el tanque y no tenía tanta preocupación, ahora ni dolarizadas se consigue.

Nos la están poniendo difícil, porque ni dolarizada hay. Es más ni los bachaqueros tienen. Uno tiene que andar de bomba en bomba a ver a dónde llegó.

En un recorrido que se hizo por las estaciones de servicios, los isleros contaron que está llegando menos de la mitad de lo que antes suministraban, es decir, entre 7.000 y 9.000 litros. Además, no llega todos los días, sino cuando Pdvsa lo anuncia.

Aún no se ha puesto restricción, la gente puede comprar lo que necesite para llenar su tanque. Sin embargo, la mayoría compra entre cinco y diez dólares. No hay tanta plata para cargar el tanque lleno, dijo un islero, quien prefirió no identificarse.

En cuanto a las subsidiadas por el Sistema Patria, aunque son muy pocas las que quedan, el suministro no es diario y los usuarios pueden pasar días en cola en espera por el suministro de combustible.

Andrea Figuera, habitante de Punto Fijo, dijo que tiene tres días en cola parar abastecerse de combustible.

Nos cae lluvia, sol, frío, ganas de ir al baño y aquí pasamos los días. No es fácil, pero no tenemos para abastecer los tanques en las dolarizadas. Desde la semana pasada se puso más difícil lo de la gasolina, se consigue menos, porque llega menos. En la bomba nos dijeron que de 30 litros que nos estaban vendiendo, ahora nos darán 20.

Los falconianos se han ajustado para pagar la gasolina a precio internacional y usarla solo para diligencias necesarias, pero desde hace dos semanas la gasolina no se consigue ni dolarizada, situación que preocupa, porque si falta en el estado donde se produce y donde se ubica en Complejo Refinador de Paraguaná (CRP) es porque el problema es grave.

Irene Revilla – Lapatilla.com