El papa Francisco pudo regresar este domingo 23 de marzo al Vaticano después de que los médicos le dieran de alta. El sumo pontífice saludó brevemente a la feligresía que desde el pasado 14 de febrero ora por su recuperación
El papa Francisco recibió el alta médica este domingo 23 de marzo, tras permanecer 38 días hospitalizado a causa de una neumonía bilateral. El sumo pontífice reapareció públicamente desde la ventana del centro de salud del Hospital Gemelli donde estuvo internado. Después de saludar a la feligresía se retiró al Vaticano.
«Gracias a todos», dijo el papa Francisco a quienes lo veían desde las afueras del hospital. «Puedo ver a esa mujer con flores amarillas» expresó a la multitud. El momento duró unos pocos minutos, la máxima autoridad de la Iglesia Católica estaba en silla de ruedas y asistido por su equipo.
Esta es la primera aparición pública que hace desde que el pasado 14 de febrero debió ser internado en el centro de salud debido a su delicado cuadro respiratorio. Aunque se le dio la autorización para abandonar la clínica, deberá continuar con su proceso de recuperación durante los próximos dos meses.
El sitio oficial del Vaticano publicó un comunicado en el que expresaba la alegría por la noticia. “¡Bienvenido a casa Santo Padre!” se lee al final de un extenso escrito en el que resumen todo lo que vivieron desde el día uno de la hospitalización.
«Después de tanta aprensión, pero también de tanta confianza y abandono al proyecto de Aquel que nos da la vida a cada momento y que en cada momento puede llamarnos a sí mismo, hoy lo hemos vuelto a ver. Recibimos de nuevo su bendición el día de nuestro regreso al Vaticano», dice la misiva.
También se lee un mensaje del papa en el que cuenta cómo afrontó, desde el punto de vista emocional, los días en los que su salud estuvo comprometida. “En este largo tiempo de hospitalización, he experimentado la paciencia del Señor, que también veo reflejada en los incansables cuidados de los médicos y del personal sanitario, así como en las atenciones y esperanzas de los familiares de los enfermos. Esta paciencia confiada, anclada en el amor indefectible de Dios, es realmente necesaria en nuestra vida, especialmente para afrontar las situaciones más difíciles y dolorosas”, expresó.
Papa expresa su dolor por el bombardeo de Gaza
Finalmente, el Santo Padre también habló sobre el dolor que le causa la reanudación de los bombardeos en la franja de Gaza. Tras su experiencia en el hospital, dice no comprender cómo una guerra puede ser más importante que la vida de tantas personas.
“Pido el cese inmediato de las armas y que se tenga la valentía para reanudar el diálogo, liberar a todos los rehenes y alcanzar un alto el fuego definitivo. La situación humanitaria en la franja vuelve a ser muy grave y requiere el compromiso urgente de las partes beligerantes y de la comunidad internacional”, argumentó.